Bienvenido al mundo de la informática.
      

Silicon Valley muestra un cauteloso optimismo


Mientras la angustia domina en el resto de Estados Unidos, Silicon Valley mantiene una aparente calma. Imagen de la situación local, las ventas de coches se estancan, pero el tráfico es de nuevo un problema, lo cual es un indicador en esta región demasiado cara para que la gente se quede si no tiene un buen trabajo.

 

Tres series de señales contradictorias -a nivel local, entre Estados Unidos y el mundo y entre Wall Street y Silicon Valley- permiten hacerse una idea de una situación extremadamente compleja.

 

A nivel local, John Chambers, presidente de Cisco, se acaba de declarar "cautelosamente optimista" y prevé un "aterrizaje suave" después de las sacudidas del momento.

 

John Shoven, director del Stanford Institute for Economic Policy Research, afirma por su parte que Silicon Valley está en mejor forma que la economía de Estados Unidos y pronostica que saldrá de esto prácticamente ilesa. Lo cual hace decir al San Jose Mercury, el diario local, que existe una desconexión "casi irreal" entre el frío que azota la mayor parte del país y el clima local templado.

"Si hay una crisis hoy, la gente aplazará la compra de un coche nuevo, pero no suspenderá su conexión a la internet", dijo Ann Bezancon, fundadora y directora general de 1020 Systems, una start-up especializada en conectar publicidad con el lugar en el cual la gente se conecta.

Los jóvenes emprendedores tienden a ser optimistas, pero los hechos llevan a cierta perplejidad.

 

Yahoo parece prepararse a despedir hasta un 25 por ciento de sus empleados. Intel acaba de anunciar el cierre de su última fábrica local de chips. Los excelentes resultados recientemente anunciados por Apple (44 por ciento más computadoras vendidas que el año pasado y una ganancia superior al 17 por ciento por las ventas de iPods) no han impedido que sus acciones bajaran seriamente en Wall Street. Hasta las acciones de Google registran una caída de 166 puntos desde el otoño y John Battelle, autor de un libro de referencia sobre la compañía, prevé un año malo para la empresa locomotora de la Web 2.0.

 

Paul Fassinger, economista en jefe de la Asociación de gobiernos de la región de la bahía de San Francisco, acaba de afirmar el 24 de enero que no cree que habrá una recesión, pero de darse una no debería ser ni tan larga ni tan profunda como la del 2001. Cauteloso optimismo.

 

La segunda serie de señales contradictorias tiene que ver con el hecho que una crisis nacional afecta cada vez menos a empresas de tecnología que tienden a ser globales y se benefician del dólar débil. Sun Microsystems, por ejemplo, acaba de anunciar importantes ganancias en el último trimestre gracias al hecho de que un 60 por ciento de sus ingresos proviene del extranjero. Los de IBM han aumentado este año en un 2 por ciento nacionalmente y en un 20 por ciento en Asia.

 

Por cauteloso que sea, el optimismo podría desaparecer si la crisis se volviera mundial, pero las dificultades estadounidenses pesan menos sobre el planeta que hace 20 años. El futurólogo Mark Anderson afirma en su blog de Strategic News Service que hemos entrado en un mundo "post-dominación" en el cual Estados Unidos ha perdido su posición hegemónica.

 

La tercera tensión proviene de las diferencias de percepción entre Silicon Valley y Wall Street. Esta última, suelen decir los sabios, funciona en base a dos sentimientos: el miedo y la avidez (fear and greed). En este momento es presa del primero, mientras el valle californiano sigue funcionando en base al segundo. El inevitable conflicto, según Business Week, explica la caída de las acciones de Apple y de Intel a pesar de los buenos resultados de dichas empresas.

 

Más allá de los sentimientos, lo que cuenta son las previsiones de compra en materia de tecnología. Según el gabinete IDC, el aumento debería ser del 4 por ciento en el 2008 (fue de un 7 por ciento en el 2007). Una pausa, pero no una catástrofe. En el 2001 los gastos en TIC habían bajado en un 11 por ciento en dos años. Comprarán menos Blackberry e iPhones de lo que muchos quisieran. Pero lo serio debe mantenerse.

 

La verdadera debilidad para muchas compañías de la región de San Francisco podría venir de la probable reducción de los presupuestos publicitarios, base fundamental del modelo económico de las empresas Web 2.0. Hasta esto, sin embargo, no deja de presentar un cuadro contradictorio en la medida en la cual una merma general podría ser compensada por el aumento de la publicidad en la red.

 

Momentos difíciles se avecinan. En la lógica de Silicon Valley, sin embargo, también contribuirán, una vez más, a que desparezcan las empresas más débiles y sobrevivan las más fuertes. Ley de todas las junglas. La mayor parte de los emprendedores no parecen tener miedo. Muchos estaban aquí durante la última recesión y han aprendido de ella. Suelen considerarse bien preparados para confrontar algunos meses difíciles. Pero no todo el mundo es emprendedor, ni en Silicon Valley. Muchos de los demás no tardarán en tener problemas para pagar la hipoteca de su casa al igual que en el resto del país.

Responder





Categorías